La memoria de los grandes artistas no desaparece cuando se apaga su voz. Permanece en las canciones, en las historias compartidas y en las generaciones que deciden volver a abrazar su obra para mantenerla viva. Con ese espíritu, el próximo 8 de mayo se realizará en la Casa de Tucumán en CABA el homenaje: “De Gardel a la zamba y de Tucumán al mundo”, dedicado al compositor Virgilio Ramón Carmona, una figura imprescindible de la música popular argentina.

La iniciativa es organizada por el Colectivo Cultural Tucumán, presidido por la gestora cultural Alejandra Carmona, nieta del compositor, quien desde hace años trabaja para preservar y transmitir el legado artístico y humano de su abuelo, acercándolo a nuevas generaciones de músicos y amantes de la cultura popular, además de ser parte de esta Asociación que nuclea más de 4650 artistas, escritores, cantantes, escultores, luthiers, entre otros.

Carmona nació en Rosario en 1895, pero fue en la Provincia de Tucumán donde encontró su identidad artística y donde desarrolló una obra profundamente ligada al sentir del norte argentino. Compositor de más de 80 canciones, transitó con sensibilidad y talento el tango y el folklore, dejando música que aún hoy forman parte de la memoria colectiva.

Entre ellas se destaca “Al Jardín de la República”, una zamba que trascendió generaciones y fronteras, convirtiéndose en un símbolo cultural de Tucumán. Reversionada por numerosos intérpretes sin perder nunca su esencia original, la obra conserva intacta la emoción y la pertenencia con la que fue concebida. También integran su cancionero piezas entrañables como “Debajo de la morera”, otra de las zamba que continúa emocionando y siendo homenajeada. Entre los diversos músicos que tocarán en el auditorio Mercedes Sosa – con quien también trabajó-, de la Casa de Tucumán, en honor a Carmona se encuentra Mario Álvarez Quiroga, reconocido cantante, autor y compositor argentino.

La historia de Carmona quedó unida para siempre a la de Carlos Gardel, amigo personal e intérprete de composiciones como “Ríe Payaso” y “Pobre Colombina”. A través de la voz de Gardel, las letras de Carmona llegaron a públicos inmensos, consolidando una obra atravesada por la poesía, la nostalgia y la identidad popular. En la ocasión el tango será protagonista, también.

Sin embargo, el valor de este homenaje trasciende lo artístico. Tiene también la fuerza de una historia familiar marcada por la transmisión de la memoria. Virgilio murió a los 52 años, cuando su hijo Hugo era apenas un niño de 10 años. Con el paso del tiempo, fue Hugo quien cultivó su propio camino artístico y cultural y conservó las anécdotas, las vivencias y el recuerdo íntimo de su padre, para luego compartirlos con su hija Alejandra. Esa cadena de afecto y memoria permitió que hoy el legado de Carmona siga latiendo con fuerza.

Desde allí nace este encuentro: como un acto de gratitud hacia un creador cuya obra dejó una huella profunda en la cultura argentina, pero también como una apuesta al futuro. Porque mantener viva su música es también ofrecerle a las nuevas generaciones la posibilidad de reencontrarse con canciones que hablan de identidad, pertenencia y raíces.

El Colectivo Cultural Tucumán, asociación civil que reúne a más de 4.650 integrantes entre escultores, luthiers, artesanos, artistas plásticos, actores, escritores, cantantes y bandas de diversos géneros, impulsa esta actividad reafirmando su compromiso con la preservación del patrimonio cultural y con la difusión de aquellos artistas que construyeron la identidad del país desde el interior argentino.

El homenaje “De Gardel a la zamba y de Tucumán al mundo” se realizará el viernes 8 de mayo, a las 12 horas, en la Casa de Tucumán (Suipacha 140). La entrada será libre y gratuita, y la invitación está abierta a todo el público para compartir una jornada atravesada por la música, la emoción y la memoria.