Monte Bello empieza a escribir una nueva página en el mapa turístico de Tucumán. Rodeada de naturaleza y con un fuerte anclaje cultural, la comuna del sur provincial avanza en obras que buscan transformar su identidad en una propuesta para visitantes que desean descubrir paisajes, historia y hospitalidad.

El presidente del Ente Tucumán Turismo (ETT), Domingo Amaya, recorrió los trabajos ejecutados en el marco del Plan Independencia, acompañado por el comisionado comunal, Juan Carlos Ramírez y la arquitecta del ministerio del Interior, Verónica Lombardelli. El contexto implica que la obra pública y el turismo se dan la mano para potenciar los pueblos del interior.

El pórtico de acceso ya se erige como símbolo de bienvenida, con una oficina de turismo lista para funcionar como centro de información y punto de partida para circuitos locales.
La plaza principal “Islas Malvinas Argentinas”, completamente refuncionalizada, suma juegos infantiles, bancos y espacios de encuentro que se convierten en parte del atractivo urbano.

Por su parte, el camping municipal incorpora un quincho con asadores y sanitarios, lo que abre la posibilidad de recibir a familias y turistas que buscan experiencias al aire libre.

“Hace un tiempo hablábamos de proyectos y hoy podemos mostrar obras concretas. El camping, la plaza y el acceso a Monte Bello son una gran transformación. Queremos armar un circuito que sea orgullo de la comunidad y atractivo para los visitantes”, expresó Ramírez.

Con estos avances, Monte Bello se proyecta como un nuevo polo turístico que combina tradición, naturaleza y desarrollo sostenible. La inversión no solo mejora la calidad de vida de los vecinos, sino que abre oportunidades de trabajo y promueve que cada visitante pueda vivir una experiencia auténtica.

Al respecto, el presidente del Ente Tucumán Turismo destacó: “Monte Bello hace honor a su nombre: es naturaleza, cultura y mística ancestral. Cada inversión en infraestructura es también una apuesta al futuro de las comunidades”.

Monte Bello empieza a sonar como destino: un lugar donde la historia, la cultura y el paisaje se encuentran para ofrecer al viajero otra forma de descubrir Tucumán.

La arquitecta Lombardelli agregó un matiz cultural: “La oficina de turismo no será solo un espacio de información, sino también de identidad. Monte Bello conserva una de las reliquias más valiosas de los pueblos originarios del interior tucumano, lo que le da un sello único en la provincia”.