El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, destacó el avance sostenido de obras consideradas estratégicas para la provincia y subrayó la importancia del trabajo articulado con el Gobierno nacional para asegurar su ejecución sin interrupciones. En ese marco, remarcó que actualmente “prácticamente no tenemos obras en discusión, ya están en ejecución”, lo que refleja —según señaló— un escenario de previsibilidad y gestión activa.

El mandatario provincial enfatizó la necesidad de agilizar los trámites administrativos y financieros para evitar demoras que puedan afectar a los proyectos en marcha. “La clave es que los procesos avancen con rapidez para que las obras no se frenen y los servicios lleguen a la gente”, sostuvo.

Entre las iniciativas más relevantes, Jaldo mencionó el Acueducto de Vipos, una obra fundamental destinada a garantizar el acceso al agua potable para amplios sectores de la provincia, y el proyecto Bracho–Villa Quinteros, orientado a mejorar la calidad y la cantidad del servicio eléctrico. “Estas obras impactan directamente en la vida cotidiana de las familias, evitando cortes y bajas de tensión que pueden dañar electrodomésticos y afectar la producción”, subrayó.

En relación con la situación financiera, el gobernador explicó que la Provincia se encuentra conciliando deudas pendientes con la Nación, vinculadas a recursos del PAMI, diferencias surgidas en instancias judiciales e incrementos salariales que corresponden al Gobierno nacional, pero que Tucumán ha venido afrontando de manera transitoria para no paralizar obras ni servicios esenciales.

Precisó, además, que los aportes realizados por la Provincia a las empresas ejecutoras de obras financiadas con fondos nacionales alcanzan casi los 25 mil millones de pesos. En ese sentido, aseguró que el diálogo permanente con el Gobierno nacional permite avanzar en la regularización de los pagos pendientes y brinda garantías para la continuidad de los proyectos estratégicos, en beneficio del desarrollo y el bienestar de los tucumanos.