El Gobierno de Tucumán avanza de manera sostenida con un plan integral de obras viales que ya permitió intervenir más de 1.300 kilómetros de caminos de la red secundaria y terciaria, en una apuesta estratégica por mejorar la conectividad, fortalecer el desarrollo productivo y potenciar los corredores turísticos de la provincia.

Desde el Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público confirmaron que, en los últimos dos años, se trabajó sobre casi una vez y media la totalidad de la superficie que comprende esta categoría de caminos, lo que marca la magnitud del esfuerzo realizado. Las tareas, ejecutadas por la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), forman parte de una planificación que prioriza tanto las rutas rurales como las zonas de fuerte actividad económica y turística.

En cuanto a la red primaria, que abarca unos 950 kilómetros, el plan de recuperación ya alcanzó los 160 kilómetros de pavimento nuevo. Entre las obras más relevantes se encuentra la rehabilitación de la Ruta Provincial 307, eje clave del corredor turístico hacia Tafí del Valle y Amaicha del Valle; y la intervención sobre la Ruta 357, en el tramo que conduce a la Ciudad Sagrada de Quilmes.

También se destacan la repavimentación de la Ruta 329 en Concepción, la Ruta 325 en Monteros, el nuevo puente y 14 kilómetros de la Ruta 323, además de la Ruta 344 que conecta Monteros con Soldado Maldonado, entre otras intervenciones de importancia estratégica.

Actualmente, se encuentran en plena ejecución los trabajos sobre la Ruta 331 (Aguilares–Monte Bello), con un avance del 60%; la Ruta 325 (El Cercado–Capitán Cáceres); el nuevo puente de Los Lotes en Estación Aráoz; y el nuevo acceso a la ciudad de Juan Bautista Alberdi, junto a múltiples frentes de obra en distintos puntos del interior.

Este plan de infraestructura es impulsado por la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo, con el objetivo de fortalecer el desarrollo productivo y social a través de una red vial más segura, moderna y eficiente. La ejecución está a cargo del Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público, conducido por el ingeniero Marcelo Nazur, en coordinación con la Dirección Provincial de Vialidad, que dirige el ingeniero Pablo Díaz.

Al referirse al alcance de los trabajos, el ministro Nazur sostuvo: “Estamos avanzando sobre problemas históricos que, en algunos casos, tienen que ver con cuestiones hidráulicas. Por eso, la solución no es solo el pavimento, sino también una planificación profunda. Hoy tenemos 1.300 kilómetros de la red secundaria intervenidos y más de 160 kilómetros de la red primaria. Es una planificación integral que busca minimizar riesgos, cuidar la vida y acompañar a los caminos productivos y las oportunidades en cada punto del interior”.

Desde el ministerio se remarcó que el fortalecimiento de la red vial impacta directamente en la competitividad productiva, el acceso a la educación y la salud, y en la mejora de la calidad de vida de miles de familias del interior. En ese sentido, la coordinación interinstitucional y el diálogo con el sector productivo se consolidan como ejes fundamentales para avanzar hacia una infraestructura segura, moderna y duradera.