El representante oficial de la Provincia de Tucumán en Buenos Aires, Enrique Salvatierra, participó del avant premiere de Muña Muña, la nueva película de la directora y guionista Paula Morel Kristof, filmada íntegramente en El Mollar, en pleno corazón del departamento Valle de Tafí. La producción llega con un fuerte reconocimiento: fue seleccionada en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y tuvo una destacada participación en el Festival de Cine de Mar del Plata, dos vitrinas clave del cine iberoamericano.

La presencia institucional acompañó un estreno que no solo emociona, sino que además posiciona a Tucumán como un territorio cada vez más elegido para producciones audiovisuales de calidad internacional.

Una historia poderosa en un paisaje único

La cineasta es reconocida por su sensibilidad para narrar territorios e identidades; Muña Muña combina drama, espiritualidad y una estética que convierte a El Mollar en un protagonista más.
La directora subrayó que filmar en Tucumán fue un gesto creativo y emocional: “Rodar en El Mollar fue profundamente inspirador. La energía del valle, su gente y su silencio se volvieron parte de la película. Tucumán nos ofreció algo que no existe en ninguna otra región del país”, aseveró.

La primera actriz, Liliana Juárez, entrega una interpretación de enorme fuerza dramática. Su actuación fue celebrada en las funciones especiales de Mar del Plata y valorada por la crítica internacional en San Sebastián, donde muchos destacaron su capacidad para sostener un personaje complejo con una presencia absolutamente auténtica.

“Beatriz tiene una verdad que atraviesa la pantalla. Su trabajo es una de las columnas emocionales de la película”, afirmó Morel Kristof.

En Muña Muña, interpreta a Olga, una enfermera de unos 60 años.  Su personaje vive en un valle tucumano, con conflictos muy humanos: la partida de su hijo y un florecimiento de deseo amorosos. Está muy reconocida: ganó un premio Astor como mejor actriz por su trabajo en otras películas. Su carrera es bastante sólida: participó en películas como Planta permanente, El motoarrebatador y Los Dueños, Tafí Viejo, verdor sin tiempo.

El Representante Oficial de la Provincia de Tucumán en CABA subrayó la importancia del estreno y del camino que la película viene recorriendo:

“Que Muña Muña haya sido reconocida en San Sebastián y en Mar del Plata es un orgullo enorme. Y que esa historia se haya filmado en El Mollar demuestra el potencial que tiene nuestra provincia para el cine argentino e internacional”.

Sostuvo, además que: “Impulsar el cine no es solo apoyar una película, es apostar al trabajo tucumano, a nuestra cultura y al fortalecimiento de un sector que crece año tras año. Cada rodaje significa empleo, movimiento económico y una manera de contar quiénes somos”.

La producción movilizó servicios locales —alojamiento, gastronomía, transporte, contratación de técnicos y artistas tucumanos— y consolidó a El Mollar como un destino atractivo para futuros proyectos. Es destacable que los reconocimientos en festivales internacionales multiplican la visibilidad de Tucumán en el mapa audiovisual y fortalecen su marca cultural.

Con paisajes diversos, talento local en crecimiento y políticas públicas que acompañan el desarrollo audiovisual, Tucumán se consolida como un set natural privilegiado.

Muña Muña es una muestra del camino que la provincia está recorriendo: más cine, más cultura, más oportunidades para quienes eligen contar historias desde el norte argentino.

¿Muña Muña?

La película Muña Muña toma su nombre de la planta andina llamada muña (Minthostachys mollis), que también se la conoce como “la hierba del amor” en algunas tradiciones.

Algunos puntos que explican por qué ese nombre tiene sentido para la película:

  1. Simbolismo del deseo: Según la directora Paula Morel Kristof, la floración de la muña muña es simbólica en su película: representa el despertar de un deseo íntimo y un renacer personal en la protagonista.

  2. Origen andino: La muña crece en las montañas andinas, incluyendo el norte argentino (región donde está ambientada la película).

  3. Propiedades simbólicas y medicinales: Más allá de su uso tradicional como planta medicinal, la muña tiene un fuerte peso cultural y simbólico.

  4. Refuerzo del nombre con la repetición “muña muña”: La duplicación en el nombre le da un carácter poético o enfático, evocando algo más profundo que “solo muña”. Además, hay antecedentes lingüísticos de la frase “hacer muña-muña” con la idea de deseo o seducción.

En resumen: la película se llama Muña Muña porque usa esta planta como metáfora del deseo, la renovación emocional y el vínculo con la tierra andina de la protagonista.