Los vinos de los Valles Calchaquíes tucumanos siguen dando que hablar. Tres etiquetas locales fueron premiadas en certámenes internacionales, consolidando a la Ruta del Vino de Altura como un destino enoturístico de proyección global.
La bodega Altos La Ciénaga, de Colalao del Valle, se destacó en el Concurso Internacional de Vinos y Licores VINUS 2025, uno de los concursos más prestigiosos de Sudamérica que evalúa y reconoce la calidad de los mejores vinos del continente. Allí, su Trivarietal obtuvo Medalla Doble Oro y su Viognier fue reconocido con Medalla de Oro.
En tanto, Luna de Cuarzo fue distinguida con la mención especial “DESATA Mejor Torrontés” en EVINOR, el Encuentro Nacional de Vinos del Noroeste Argentino, que premia lo mejor de la vitivinicultura regional y destaca la identidad de los vinos del NOA.
Estos reconocimientos confirman la calidad y personalidad de los vinos tucumanos, nacidos de un entorno único: los viñedos de altura. En los Valles Calchaquíes, las plantaciones se desarrollan a más de 1.700 metros sobre el nivel del mar, donde la combinación de sol intenso, noches frescas, suelos minerales y baja humedad da origen a uvas de gran concentración y aromas inconfundibles.
Los llamados vinos de altura se distinguen por su intensidad, frescura y complejidad, características que los posicionan cada vez más entre los preferidos de enólogos y amantes del vino de todo el mundo.
Con estos logros, Tucumán refuerza su identidad vitivinícola y proyecta su Ruta del Vino como un circuito que une cultura, paisaje, gastronomía y tradición, atrayendo a turistas y especialistas que buscan descubrir los sabores únicos del norte argentino.
