Los Valles Calchaquíes tucumanos ya no son solo un paisaje imponente; son el origen de una industria vitivinícola de alta gama que pisa cada vez más fuerte. A más de dos mil metros sobre el nivel del mar, donde las condiciones climáticas desafían a la vid, los productores locales están logrando etiquetas de una personalidad inconfundible que empiezan a conquistar los paladares más exigentes del país.
El reflejo de este gran momento quedó demostrado en la edición 2026 del Calchaquí Wine Tasting, el prestigioso encuentro federal organizado en Salta por la sommelier Lorena Roda. Por primera vez, la Ruta del Vino de Altura de Tucumán formó parte de esta exclusiva vidriera, consolidándose a la par de las bodegas más representativas de la región ante un público compuesto por enólogos, periodistas especializados, sommeliers y referentes gastronómicos.
Con el respaldo estratégico del Ente Tucumán Turismo (ETT), tres bodegas del circuito enoturístico tucumano fueron seleccionadas para integrar la exclusiva degustación de treinta etiquetas del evento:
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Altos La Ciénaga: La ingeniera Cristina Díaz y el enólogo Ignacio Tena presentaron una microvinificación de Tannat cultivado a 2.300 metros de altura. Una creación del reconocido Luis Rolando «Rolo» Díaz, pionero en la elaboración de estos «vinos extremos» moldeados por la rigurosidad del clima vallisto.
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Río de Arena: Josefina Carro (propietaria de la bodega y presidenta de la Cámara de Bodegas y Viñedos de Tucumán) junto a la enóloga Tania Hoy, exhibieron el Río de Arena Malbec Reserva, una etiqueta que ya había sido distinguida por su calidad el año pasado.
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Albarrosa: Completó la comitiva local, reafirmando la diversidad y el estándar de calidad que maneja el valle tucumano.
«El acompañamiento a las bodegas locales busca consolidar una actividad que genera empleo genuino, promueve el arraigo de las comunidades vallistas y pone en valor nuestra identidad productiva». — Ente Tucumán Turismo.
El potencial tucumano no se limita a la calidad del líquido en la botella, sino a la experiencia integral que ofrece en el territorio. Durante el encuentro en Salta, se expuso la fuerte apuesta de la provincia por el desarrollo enoturístico.
Un claro ejemplo es la propuesta de Río de Arena (ubicada en El Bañado, Colalao del Valle, que combina bodegaje, gastronomía regional y alojamiento con actividades innovadoras como «Vino & Estrellas». Esta experiencia fusiona la ciencia y el placer, invitando a los turistas a degustar copas de altura mientras realizan observaciones astronómicas bajo uno de los cielos más limpios y puros de la región.
La exitosa participación en el Calchaquí Wine Tasting forma parte de una política de Estado que busca diversificar la matriz turística y productiva de la provincia. Al demostrar que los viñedos de altura tucumanos pueden competir al máximo nivel, la región no solo gana mercados, sino que reafirma su marca registrada: en la producción de vinos con carácter único, Tucumán Tiene Todo.
