El silencio que quedó”, el documental producido por la Municipalidad de Monteros de la provincia de Tucumán, reconstruye la vida y el legado de Isauro Arancibia, secretario general de ATEP y uno de los fundadores de CTERA, reconocido como el primer dirigente sindical asesinado por la dictadura de 1976. La película, que también recupera la historia de su hermano Arturo, será presentada el jueves 20 de agosto en la Casa de la Provincia de Tucumán en CABA. Entrada libre y gratuita.

La figura de Isauro Arancibia, maestro, dirigente gremial y referente de la educación popular en Tucumán, será el eje de una jornada de memoria que tendrá lugar el jueves 20 de agosto, a las 12, en la Casa de la Provincia de Tucumán, en la Ciudad de Buenos Aires. En ese marco se proyectará el documental dirigido por Marcelo Cristaldo Manzur.

La actividad se realiza al cumplirse 50 años del golpe de Estado de 1976 y busca recuperar la historia de Isauro y Arturo Arancibia, dos hermanos profundamente ligados a la educación y a la vida social de Monteros, asesinados en los primeros días de la dictadura.

Arancibia fue una figura emblemática del magisterio tucumano. Maestro rural y dirigente comprometido con la defensa de la educación pública y los derechos de los trabajadores de la educación, fue secretario general de ATEP y uno de los fundadores de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA). Su trayectoria lo convirtió en una referencia del movimiento docente y de las luchas por una educación pública vinculada con las necesidades de la comunidad.

Arancibia desarrolló además una intensa tarea gremial y social en Tucumán. Su compromiso con los trabajadores de la educación y con los sectores populares lo colocó en el centro de la vida política y sindical de la provincia. En la madrugada del 24 de marzo de 1976, pocas horas después del golpe de Estado, fue asesinado en la sede de ATEP en Monteros junto a su hermano Arturo.

El crimen convirtió a Isauro Arancibia en el primer dirigente sindical asesinado por la dictadura instaurada el 24 de marzo de 1976, y su historia quedó estrechamente ligada a la memoria de la represión y a la defensa de los derechos humanos en la Argentina.

Con una duración de poco más de 20 minutos, “El silencio que quedó” reconstruye las historias de los hermanos Arancibia a partir de los recuerdos de familiares, docentes e investigadores. El documental propone recuperar no solo las circunstancias de sus asesinatos, sino también sus trayectorias, sus ideales y la huella que dejaron en Monteros y en el movimiento docente tucumano.

La película reúne testimonios de Lidia Argentina Arancibia de Alanís, hermana melliza de Arturo; Gladis Arancibia, hermana menor; Eugenia González Arancibia, sobrina de Isauro y Arturo; Arturo Dionisio Zelaya, docente e historiador; Juana Rosa “Pety” Gallo y Susana Álvarez, docentes; y Leonardo Arturo González Arancibia, sobrino de los hermanos y presidente de la Biblioteca Popular Isauro Arancibia.

El proyecto recupera, además, registros de entrevistas realizados originalmente por el equipo de la Biblioteca Popular Isauro Arancibia; material cedido para la producción del documental y posteriormente trabajado en su dirección, montaje y construcción narrativa y estética final.

Declarado de interés legislativo en Tucumán, el documental llega ahora a Buenos Aires en un año especialmente significativo, cuando se cumplen cinco décadas del golpe de Estado que dio inicio a la última dictadura cívico-militar argentina.

La presentación será organizada conjuntamente por la Casa de la Provincia de Tucumán, la Municipalidad de Monteros y la Biblioteca Popular Isauro Arancibia.