El Servicio de Neumonología del Hospital Avellaneda, uno de los pilares fundacionales de la institución, reafirma el papel del Estado en garantizar atención respiratoria integral y gratuita para toda la comunidad de Tucumán y del noroeste argentino. En un contexto donde el acceso a la salud de alta complejidad suele estar mediado por la capacidad de pago, el hospital público sostiene un modelo de asistencia universal que atiende por igual a pacientes del sistema público, afiliados de PAMI, personas con cobertura social y derivaciones del sector privado.
Un hospital que nació para dar respuesta a los que menos tienen
La historia del Hospital Avellaneda está atravesada por una decisión política clara: construir capacidad estatal para enfrentar las enfermedades respiratorias, en especial las de origen infeccioso que golpean con más fuerza a los sectores vulnerables. Así lo recordó el jefe del servicio de Neumonología, Héctor Sale: «La misión, la visión y la creación del Hospital Avellaneda fueron fundamentalmente para resolver las patologías de pacientes con enfermedades respiratorias».
Esa vocación inicial se transformó, con los años, en un proyecto sanitario más ambicioso. «Hoy somos un hospital polivalente que brinda atención clínica, neumonológica, pediátrica, para adolescentes, madres y recién nacidos, lo que nos permite dar respuesta a toda la comunidad», destacó Sale. El crecimiento no fue casual, sino el resultado de una inversión pública sostenida que amplió la cobertura desde una especialidad hacia la salud integral de la familia tucumana.
Atención integral con recursos del Estado
El servicio funciona con un equipo multidisciplinario integrado por neumonólogos, kinesiólogos, enfermeros y otros profesionales que acompañan al paciente en cada etapa. Entre las prestaciones que ofrece se cuentan:
- Diagnóstico especializado, con espirometrías, estudios de función pulmonar, test de caminata de seis minutos y fibrobroncoscopías con biopsias y lavados bronquiales.
- Internación de complejidad, con dos salas que suman 40 camas y áreas de aislamiento para enfermedades infecciosas respiratorias como la tuberculosis.
- Programa de Rehabilitación Pulmonar, donde los pacientes realizan rutinas de ejercicios, con o sin soporte de oxígeno, para recuperar capacidad funcional y calidad de vida.
- Escuela de Pacientes, coordinada por las doctoras Marcela Collante y Sandra Albertus, con terapias individuales y grupales para acompañar a quienes deciden dejar de fumar, en el marco de los programas para pacientes con EPOC.
Cada mes, los consultorios externos reciben alrededor de 800 consultas, una cifra que da cuenta de la enorme demanda que absorbe el hospital y del rol irremplazable de la salud pública en una región extensa y desigual como el NOA.
La fibrobroncoscopía: alta complejidad al alcance de todos
El Servicio de Fibrobroncoscopía se ha convertido en un centro de referencia regional. A través de un broncoscopio flexible, el equipo accede al árbol bronquial para obtener muestras que permiten diagnosticar infecciones respiratorias, tumores pulmonares, fibrosis, EPOC y tuberculosis, entre otras patologías.
Su jefe, el doctor Omar Díaz, subrayó el impacto directo del diagnóstico temprano: «Ponerle nombre a la enfermedad nos permite ofrecer el tratamiento adecuado, reducir los tiempos de internación, mejorar la sobrevida y favorecer una rápida reinserción a las actividades cotidianas».
Pero el dato más elocuente es de fondo político: estos estudios de alta complejidad se realizan de manera totalmente gratuita. El hospital recibe derivaciones de Catamarca, Santiago del Estero y Salta, atendiendo a una importante demanda de afiliados de PAMI y del sector privado que encuentran en la institución pública una respuesta que, de otro modo, tendría un costo prohibitivo para buena parte de la población.
Inversión, tecnología y proyección: la salud pública que mira hacia adelante
Lejos de estancarse, el hospital incorporó en los últimos años nuevas herramientas de endoscopía respiratoria y estudios funcionales, y articula su trabajo con el Servicio de Diagnóstico por Imágenes —especialmente mediante tomografía— para detectar enfermedades en etapas más tempranas.
La próxima meta refuerza esa apuesta: la creación de un Laboratorio Pulmonar que ampliará los estudios funcionales respiratorios, optimizará el seguimiento de los pacientes y permitirá diagnósticos cada vez más precoces.
En un escenario donde el debate sobre el financiamiento de la salud atraviesa la agenda pública nacional, el Hospital Avellaneda ofrece una respuesta concreta desde el territorio: un Estado presente que no solo cura, sino que garantiza que el acceso a la salud siga siendo un derecho y no un privilegio. La combinación de recurso humano capacitado, tecnología de avanzada y gratuidad efectiva convierte a la institución en un ejemplo de lo que la inversión pública sostenida puede lograr para toda una región.
(C´reditos- PH: Comunicación Pública Tucumán)
