Las coplas darán inicio, el lunes 3 de agosto, con un homenaje a la Madre Tierra a la Feria de los Ancestros de Amaicha del Valle mientras que el viernes 7 de agosto, durante toda la jornada de la Feria Nuestros Ancestros, será dedicado a una de las manifestaciones culturales y ancestrales más profundas del Valle Calchaquí y del Noroeste Argentino: las copleras con sus coplas. El cierre de la Feria también será coronado por esta herencia.

¿Quiénes son las copleras del Valle?

Las copleras son las guardianas de la memoria oral. En comunidades como Amaicha del Valle, donde la historia no siempre se escribió en libros, la tradición, los mitos, las alegrías y los dolores se transmitieron de boca en boca a través del canto.

  • Patrimonio vivo: La coplera no «actúa», canta su vida. Cuando alza la voz, está trayendo consigo la voz de sus abuelas y de todas las mujeres que habitaron el valle antes que ella.

  • Resistencia cultural: Mantener viva la copla ha sido una forma de preservar la identidad nativa frente a siglos de cambios culturales y colonización.

  • Canto colectivo: La copla invita a la rueda (el anata o la rueda de copleros). No hay jerarquías: quien tiene una copla en el pecho, se suma al círculo a cantar y responder.

El significado de la copla: Poesía, caja y aliento

La copla es una forma poética breve (generalmente de cuatro versos) acompañada por el ritmo sordo y profundo de la caja coplera.

  • La Caja: Representa el latido del corazón y el pulso de la Tierra. Está hecha con materiales del entorno (madera, cuero de cabra o oveja) y su sonido retumba en el pecho de quien escucha.

  • El Canto de Golpe o Vidala: La voz de la coplera suele ser aguda, rasgada y potente. Se canta «hacia adentro» y «hacia el cerro», buscando que el eco devuelva la fuerza de la voz.

  • El Contenido: Las coplas le cantan al amor, a la dureza del trabajo en el campo, al sol, al viento, al humor popular y, fundamentalmente, a la naturaleza.

Su vínculo sagrado con la Pachamama

La relación entre la coplera y la Pachamama (Madre Tierra) es indisoluble: no se puede entender la copla sin la tierra, ni la devoción a la tierra sin la copla.

  1. Un canto de rezo y agradecimiento: La copla es la oración del hombre y la mujer del cerro. Antes de cantar, la coplera se encomienda a la Pachamama y le pide permiso. Cantar es una forma de devolverle a la tierra un poco de lo mucho que ella da.

  2. Conexión con los ciclos naturales: Las coplas acompañan los momentos sagrados del calendario agrícola y ceremonial: la señalada del ganado, la cosecha, la corpachada (dar de comer a la tierra) y los tiempos de carnaval.

  3. Materia prima de la tierra: Tanto la caja como el aliento que emite la coplera nacen del suelo que pisan. La arcilla, el cuero, el árbol y el viento vallisto se fusionan en cada verso.

«Si quieres saber quién soy, no me preguntes la edad / pregúntale a mis cantares, que ellos te dirán la verdad.»

Sumar un Día de Coplas y Copleras a la feria de «Nuestros Ancestros» es invitar al público a escuchar el latido directo de Amaicha del Valle y rendir homenaje a las mujeres que mantienen encendido el fuego de la Pachamama mientras disfrutan de cada pieza.