La poesía cruza geografías y se instala, con voz propia, en el corazón de la ciudad. El próximo miércoles 7 de mayo, la Casa de Tucumán, Suipacha 140, será escenario de una experiencia cultural que combina lectura en vivo, circulación de libros y un gesto concreto de construcción colectiva: el Ediciones del Parque desembarca por primera vez con una maratón de 120 poemas y la donación de 50 ejemplares para nutrir la futura biblioteca del espacio.

Durante seis horas continuas —de 10 a 16—, unas 120 autoras y autores pondrán el cuerpo y la voz a una escena literaria que se define por su diversidad. Entre ellos, 40 son tucumanos, lo que asegura una fuerte presencia de la producción del norte argentino en un cruce con otras voces del país. No se trata solo de una lectura, sino de un mapa vivo de la poesía contemporánea, donde conviven generaciones, estilos y miradas.

Ediciones del Parque, nacida en 2019 como proyecto autogestivo, llega con una identidad clara: editar desde el territorio, sostener catálogos con criterio estético y político, y apostar a la circulación federal de la palabra. Con más de 40 títulos publicados entre poesía, narrativa y ensayo, su trabajo se inscribe en una lógica que privilegia la cercanía entre autores, lectores y espacios de encuentro.

Pero la jornada no se agota en la intensidad de la lectura. Al cierre, el Colectivo formalizará la entrega de 50 libros de su catálogo a la biblioteca de la Casa de Tucumán. El gesto tiene un valor que excede lo simbólico: implica sembrar un fondo bibliográfico contemporáneo que quedará disponible para lectores en Buenos Aires, ampliando el acceso a voces que muchas veces quedan fuera del circuito editorial centralizado.

“Llevar 120 poemas es traer la voz de la provincia. Dejar 50 libros es hacer que esa voz permanezca”, sintetizan desde el Colectivo. En esa doble acción —leer y donar— se condensa una idea de cultura como práctica viva y compartida, donde la edición no termina en el libro sino que se expande en comunidad.

Así, la Casa de Tucumán se transforma, por un día, en territorio de poesía en estado puro: una escena donde la palabra circula, se escucha y, sobre todo, se queda.