La Casa de Tucumán en Buenos Aires conmemoró el Día Nacional de la Historieta Argentina con una propuesta que recuperó una parte fundamental de la memoria audiovisual de la provincia: la proyección de El Cabo Savino, la miniserie tucumana que llevó a la pantalla chica al emblemático personaje creado por el historietista Carlos “Chingolo” Casalla.

Creado en 1954, el Cabo Savino se convirtió en uno de los personajes más reconocidos y longevos de la historieta argentina. Surgido de las páginas de La Razón y luego incorporado a publicaciones como El Tony, D’Artagnan y Fantasía, el personaje recreaba las aventuras de un soldado de fortín en la frontera.

Casi tres décadas después de su creación, la historieta encontró en Tucumán el camino hacia la televisión. La adaptación fue impulsada por el realizador tucumano César “Coco” Caram, quien dirigió una miniserie protagonizada por Alberto Benegas en el papel de Savino. La producción se filmó durante 1984 y 1985, principalmente en Las Termas de Río Hondo, donde los paisajes naturales fueron transformados en escenarios de la historia. El proyecto se realizó con los recursos disponibles de Canal 10, incluida una sola cámara y el camión de exteriores, convirtiéndose en una experiencia pionera para la producción audiovisual realizada fuera de Buenos Aires.

La miniserie tuvo su estreno en 1985 por Canal 10 de Tucumán y posteriormente llegó a la televisión nacional a través de ATC, dentro del ciclo Historias de la Argentina Secreta.

En la Casa de Tucumán, aquella experiencia volvió a cobrar vida a través de una muestra de memoria audiovisual, integrada por fotografías, notas periodísticas y documentos vinculados con el rodaje. La actividad contó con la participación de Paola Caram, hija del director, quien compartió recuerdos y aspectos de aquella producción, y de Rubén Ávila, actor que formó parte del elenco. También participó el secretario de Estado de Tucumán, Enrique Salvatierra.

La jornada permitió además volver a proyectar uno de los capítulos de la miniserie y recuperar, desde la pantalla, una producción que constituye un capítulo singular de la historia audiovisual tucumana: una obra nacida de una historieta nacional, realizada con talento local y filmada en escenarios del interior.

Para la Casa de Tucumán, recuperar El Cabo Savino significó poner en circulación un patrimonio audiovisual que forma parte de la identidad cultural de la provincia, vinculando historieta, televisión, cine, actores, realizadores y memoria. El archivo del rodaje dejó así de ser solamente un conjunto de fotografías y documentos para convertirse nuevamente en una experiencia compartida con el público.