Cada 19 de agosto se conmemora el Día Nacional de Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), una fecha destinada a promover el conocimiento y la prevención de una enfermedad que afecta principalmente a niños y que puede generar graves complicaciones, especialmente a nivel renal. En este marco, el Gobierno de Tucumán impulsa acciones de promoción de la salud y prevención desde los establecimientos sanitarios de la provincia.
El Síndrome Urémico Hemolítico es una enfermedad transmitida principalmente por alimentos contaminados y se encuentra estrechamente relacionada con la ingesta de carne insuficientemente cocida, especialmente carne picada. También puede producirse por contaminación cruzada durante la preparación de los alimentos, cuando utensilios o superficies utilizados con alimentos crudos entran posteriormente en contacto con alimentos listos para consumir.
La prevención constituye la principal herramienta para reducir el riesgo de esta enfermedad. Por este motivo, las políticas sanitarias impulsadas por la Provincia incluyen acciones de educación para la salud, información a las familias, promoción de hábitos seguros de manipulación de alimentos y detección temprana de posibles síntomas.
En este marco, el Hospital de Niños Jesús, de San Miguel de Tucumán, desarrolló una jornada de concientización destinada a niños y familias que concurren habitualmente al establecimiento. La propuesta incluyó actividades educativas y juegos destinados a incorporar, de manera sencilla, prácticas de higiene y seguridad alimentaria en la vida cotidiana.
Las acciones de prevención hacen especial hincapié en el lavado frecuente de manos, el uso de agua segura, la correcta cocción de los alimentos y la conservación adecuada de productos perecederos. También se promueve evitar la contaminación cruzada mediante la utilización de utensilios y superficies diferenciados para alimentos crudos y cocidos.
Otro de los aspectos centrales es el cuidado de los alimentos destinados a los niños. La carne picada requiere una cocción completa, ya que puede constituir una fuente de transmisión de bacterias asociadas al SUH. Asimismo, se recomienda consumir leche y jugos pasteurizados y mantener los alimentos refrigerados en condiciones adecuadas.
Las medidas de prevención forman parte de las estrategias de promoción de la salud que se desarrollan desde el Ministerio de Salud de la Provincia y que buscan acercar información confiable a la comunidad. La educación sanitaria permite que las recomendaciones puedan incorporarse en los hogares y convertirse en prácticas habituales de cuidado.
En ese aspecto, la identificación temprana de signos de alarma y la consulta oportuna ante la aparición de síntomas es necesaria. El SUH puede comprometer distintos órganos y, en los cuadros más graves, producir una afectación significativa de la función renal, con necesidad de tratamientos especializados.
En Argentina se registran alrededor de 500 casos de SUH por año. En Tucumán, la cantidad de casos varía según el período, con registros que oscilan aproximadamente entre dos y ocho casos anuales.
Desde el Gobierno de Tucumán se sostiene una estrategia de abordaje basada en la prevención, la promoción de hábitos saludables y el trabajo articulado entre los servicios de salud y las instituciones educativas y académicas. En este sentido, las actividades desarrolladas en el Hospital de Niños Jesús contaron con la participación de profesionales de distintas áreas y de la Facultad de Bioquímica, que aportó propuestas educativas destinadas a acercar conocimientos sobre inocuidad alimentaria a las familias.
La iniciativa también permitió trabajar sobre las cinco claves para la inocuidad de los alimentos promovidas por la Organización Mundial de la Salud: mantener la limpieza, separar los alimentos crudos de los cocidos, cocinar completamente, conservar los alimentos a temperaturas seguras y utilizar agua y materias primas seguras.
Estas acciones buscan que la prevención del Síndrome Urémico Hemolítico no quede limitada a una fecha del calendario sanitario, sino que forme parte de los hábitos cotidianos de las familias tucumanas. El fortalecimiento de la educación para la salud y la incorporación de prácticas adecuadas de manipulación de alimentos constituyen herramientas fundamentales para disminuir los riesgos y proteger especialmente a la población infantil.
