La provincia de Tucumán había comenzado a transitar la conmemoración por el 210° Aniversario de la Declaración de la Independencia con una multitud que había colmado la Plaza Independencia para participar de los espectáculos artísticos y de la vigilia tradicional que precedió a los actos del 9 de Julio, con el desfile Cívico Militar en el Parque 9 de Julio.
El gobernador Osvaldo Jaldo recibió al presidente Javier Milei, mientras que el vicegobernador, Miguel Acevedo, a la vicepresidenta Victoria Villarruel. El acto protocolar el jefe de Estado en la Casa Histórica contó, además, con la presencia de al menos una decena de autoridades, entre ellas, nueve gobernadores provinciales confirmados junto a sus comitivas: Gustavo Sáenz (Salta), Elías Miguel Suárez (Santiago del Estero), Gustavo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Raúl Jalil (Catamarca), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan) e Ignacio Torres (Chubut).

En el marco de la vigilia por el Día de la Independencia, Jaldo remarcó el carácter federal de la celebración y destacó que la fecha patria debía vivirse con espíritu de unidad y reflexión.
El mandatario había expresado su satisfacción por compartir un nuevo aniversario desde la provincia donde se había declarado la Independencia argentina, y había destacado el significado histórico de Tucumán para el país.
“ Desde Tucumán, desde el Jardín de la República y capital simbólica de la República Argentina, rendimos homenaje a todos los próceres y festejamos un aniversario más de esa gran gesta que significó que nuestra querida patria se declarara independiente”, sostuvo, y envió un afectuoso saludo a todos los argentinos ya quienes visitaron la provincia para vivir la fiesta con fervor patriótico.

Jaldo había saludado la presencia de autoridades de la Nación y de gobernadores que acompañaron la celebración oficial. «Se los había recibido con los brazos abiertos , como se hacía cada 9 de Julio. Se dio la bienvenida al señor Presidente ya las autoridades nacionales, y también a los colegas gobernadores que habían llegado para acompañar esta gran gesta de la República Argentina», había afirmado.
Asimismo, el gobernador de Tucumán subrayó la participación masiva y el carácter popular de la jornada. Fue una verdadera fiesta del pueblo argentino y del pueblo tucumano . La Plaza Independencia estaba casi colmada de familias, con padres, madres, niños y vecinos que habían llegado desde distintos lugares para disfrutar esta Fiesta Patria”, había señalado.
En ese contexto, convocó a que la conmemoración funcionara también como un momento de encuentro entre los argentinos. “Pedimos que de una vez por todas se dejaran las diferencias y que las grietas no volvieran más , porque esas grietas habían causado tanto daño a la patria”, mientras sostuvo que la fecha debía encontrarnos “pensando cómo aportar para que la Argentina sea cada día más grande y más digna de ser vivida”.
Además, llamó a fortalecer los valores democráticos y la unidad nacional , por encima de las diferencias políticas.
Consultado sobre la llegada del presidente, Jaldo había explicado que el desarrollo de las actividades estuvo condicionado por el protocolo oficial.
«Desde que el Presidente pisó suelo tucumano comenzó a regir el protocolo nacional. La provincia había dispuesto toda su organización y predisposición para que él, las autoridades nacionales y los visitantes vivieran una verdadera fiesta en familia», había indicado.
Con la vigilia y los actos oficiales, Tucumán había vuelto a ser un símbolo central de la patria , reafirmando el compromiso con un país libre, soberano y unido en el 210° aniversario de la Independencia Argentina .
